El Respeto al Diseño del Creador
Desarrollada por los doctores Raymond y Dorothy Moore, esta metodología se basa en la observación científica y espiritual del desarrollo humano. En nuestro currículo, aplicamos este enfoque a través de tres ejes transversales:
Entendemos que forzar el aprendizaje académico formal (como la lectura o la lógica abstracta) antes de que el cerebro haya madurado adecuadamente puede causar frustración y rechazo al estudio.
La Fórmula Moore rescata la importancia de las manos en la formación del alma. En nuestro programa, el trabajo manual no es una "manualidad" para pasar el tiempo, sino una disciplina que:
Uno de los puntos más hermosos que rescatamos es el enfoque en el servicio desinteresado. Un niño que solo estudia para sí mismo puede volverse egoísta; un niño que usa sus talentos para servir en el hogar o la comunidad está practicando el discernimiento en acción:
Hemos elegido la Fórmula Moore para proteger la armonía de sus hogares. Un programa educativo católico debe ser un yugo suave. Al respetar los tiempos de maduración y dar importancia al trabajo y al servicio, logramos:
Eliminamos la presión de "ir al día" con estándares externos, priorizando la salud mental y espiritual del niño.
Unimos el estudio profundo (Clásico) y la vida contemplativa (Mason) con la laboriosidad práctica (Moore).
Al involucrar a los niños en las tareas del hogar y el servicio, la educación se convierte en una misión compartida por toda la familia.
"Educar no es solo iluminar el intelecto, sino fortalecer las manos para el servicio y preparar el corazón para que, en su debido tiempo, florezca con la madurez que solo Dios puede dar."